La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) entregó a sus familiares los restos de tres personas víctimas de desaparición forzada durante el conflicto armado, cuyos cuerpos fueron recuperados en zona rural del municipio de Apartadó, Antioquia, más de dos décadas después de su desaparición.
Los restos fueron localizados en sectores rurales del corregimiento de San José de Apartadó a partir de información entregada por antiguos integrantes de las extintas FARC durante versiones voluntarias y otras diligencias judiciales desarrolladas en el marco del Caso 04 de la JEP.
Este proceso judicial investiga los hechos y crímenes ocurridos durante el conflicto armado en la subregión de Urabá, uno de los territorios más afectados por la violencia y la desaparición de personas.
Dos de las víctimas fueron identificadas como Luis Eduardo Aguirre y Humberto Palacios Palacios. La identidad de la tercera persona permanece bajo reserva por decisión de la jurisdicción.
Aguirre era agricultor y líder comunitario y fue reportado como desaparecido el 10 de julio de 2001. Por su parte, Palacios Palacios trabajaba en actividades del campo y se dedicaba al aserrío de madera antes de desaparecer el 19 de octubre de 2000.
Según informó la JEP, la recuperación de los cuerpos fue posible gracias a un proceso que incluyó labores de contrastación de información, inspecciones judiciales y verificaciones en terreno adelantadas por la Sala de Reconocimiento de Verdad y el Grupo de Apoyo Técnico Forense (GATEF).
Posteriormente, el proceso de identificación se desarrolló mediante estudios antropológicos y comparaciones genéticas. En estas labores participaron el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas y los familiares de las víctimas.
La JEP destacó que la entrega de los restos representa un avance en el esclarecimiento de casos de desaparición forzada ocurridos en la región de Urabá y permite a las familias avanzar en el proceso de despedida de sus seres queridos después de más de dos décadas de búsqueda.
La jurisdicción también resaltó la importancia de la información aportada por antiguos integrantes de las FARC que se encuentran sometidos al sistema de justicia transicional, debido a que estos testimonios han permitido avanzar en la ubicación e identificación de personas desaparecidas durante el conflicto armado colombiano.